IR A SITIO PRINCIPAL →

¿Para dónde va la economía?

¿La economía está bien o está mal?

Últimamente parece que la respuesta depende de a quién le preguntes. Hay negocios creciendo mientras otros están vendiendo menos. Hay consumidores gastando y otros cuidando cada dólar. Hay oportunidades, pero también mucha incertidumbre.

Lo que sí está claro es que nada está igual.

Si ya eres parte del club de los 40+, nos ha tocado vivir un poco de todo: recesiones, crisis financieras, una pandemia, guerras, cambios políticos y ahora una etapa donde muchas familias y negocios sienten nuevamente incertidumbre sobre lo que viene.

Pero algo he aprendido después de tantos años en los negocios: los momentos difíciles también pasan.

La historia económica está llena de ciclos. Hay momentos de abundancia y momentos donde el dinero se aprieta. El empresario no controla cuándo llegan, pero sí puede controlar cómo responde.

Por eso, quizá la pregunta no debería ser solamente ¿para dónde va la economía?

La pregunta más importante es: ¿qué vas a hacer tú mientras descubrimos la respuesta?

1. Tu visión también tiene que cambiar

Uno de los errores más peligrosos en los negocios es querer seguir haciendo exactamente lo mismo cuando el mercado ya cambió.

Si el consumidor está comprando diferente, tú tienes que vender diferente. Si tus costos cambiaron, tienes que revisar cómo compras. Si apareció una nueva manera de llegar al cliente, tienes que por lo menos entenderla.

Pregúntate algo sencillo: ¿qué cambio sabes que necesitas hacer, pero sigues resistiendo?

Muchas veces ahí comienza la adaptación.

2. No puedes esperar el momento perfecto

Es muy fácil decir: “cuando mejore la economía”, “cuando bajen los precios”, “cuando cambie el gobierno” o “cuando tenga más dinero”.

El problema es que mientras esperamos, el mercado sigue avanzando.

No necesitas resolver todo hoy. Necesitas decidir cuál es el siguiente paso.

Puede ser reducir un gasto, probar otro producto, buscar un nuevo proveedor, aprender una nueva plataforma de venta o simplemente sentarte a revisar los números de tu negocio.

Un paso parece pequeño, pero seis meses de pequeños pasos pueden cambiar completamente dónde terminas el año.

3. Hay momentos donde simplemente tienes que decidir

Hace tiempo aprendí algo sobre la palabra decidir que siempre se me quedó grabado: su raíz está relacionada con cortar.

Y me gusta pensar en las decisiones de esa manera.

Hay momentos donde tenemos que cortar con una forma vieja de hacer las cosas. Cortar con un producto que ya no funciona. Cortar con la idea de que las cosas van a regresar exactamente a como eran.

Decidir hacia dónde vamos también significa aceptar que no podemos quedarnos para siempre donde estamos.

La economía seguirá cambiando

No sé exactamente cómo terminará este año. Quien te diga que lo sabe con absoluta certeza probablemente está adivinando.

Pero tampoco necesitamos saberlo todo para actuar.

Los empresarios hemos sobrevivido recesiones, pandemias, inflación y muchos otros momentos que en su día parecían interminables.

Algunos negocios desaparecieron. Otros nacieron precisamente durante esas crisis.

La diferencia muchas veces no estuvo en quién pudo predecir el futuro, sino en quién entendió suficientemente rápido que el presente había cambiado.

Así que hoy no quiero decirte qué negocio poner, qué producto vender o dónde invertir.

Solo quiero dejarte tres preguntas:

¿Qué necesitas ver diferente?

¿Cuál es el siguiente paso que puedes dar?

¿Y qué necesitas decidir de una vez por todas?

Porque no podemos controlar para dónde va la economía.

Pero sí podemos decidir para dónde vamos nosotros.

— Carlos Márquez